Creada en 2007, la reserva marina de Cala Ratjada tiene nada menos que 11.000 hectáreas y se encuentra a 30 minutos de navegación desde el puerto de Cala Bona.
La costa está formada por numerosos acantilados de origen calcáreo caracterizados por la formación de cuevas submarinas. El litoral combina zonas rocosas con playas de arena fina, algunas de ellas consideradas vírgenes.
Las especies más características de las aguas de la reserva son el mero, el cabracho y el corvallo. También crustáceos como la langosta roja, la cigarra y el bogavante. Además los fondos blandos albergan especies emblemáticas como la nacra o el raor. Dentro de las aguas de la reserva se reúnen además algunas especies de paso como la lampuga y el calamar.
La pesca está muy restringida y solo se puede bucear obteniendo previamente un permiso o buceando con un centro de buceo autorizado como Albatros Diving.
- La mejor inmersión dentro de la reserva es “El Farallón”. Simplemente espectacular.